domingo, 24 de octubre de 2010

Un huerto urbano en casa: Selección y siembra de semillas


 Ahora que ya tenemos pensado qué hortalizas crecerán mejor y queremos cultivar en nuestro huerto urbano en casa y dónde vamos a plantar cada cosa, finalmente nos podemos poner a plantar!  Como siempre, un poco de investigación antes de empezar nos puede traer grandes beneficios después.

En esta entrada, exploraremos varias cuestiones relacionadas con la plantación de nuestro huerto en casa; por ejemplo si es mejor empezar con semillas o plantones, si realmente es importante usar semillas y plantones ecológicas y si debemos emplear la siembra directa en sus macetas finales o la germinación en semillero y transplante posterior.

  • Semillas vs. Plantones

 A la hora de comenzar a plantar nuestra huerta en casa, tenemos dos opciones (a no ser que tengamos algún amigo o familiar que nos regale las semillas o plantones); podemos comprar y germinar semillas o podemos comprar las plantitas ya preparadas para el transplante. ¿Cuál es la mejor opción?  Miremos los pros y las contras de cada uno:
  • Con los plantones tenemos el beneficio de adelantar por un par de semanas el proceso, ya que no tendremos que esperar la germinación de la semilla.  También tenemos más seguridad que con semillas, ya que puede ser que las semillas ya hayan pasado su fecha de viabilidad o hayan sido dañadas de alguna forma.  Además, no será necesario el paso del aclareo ya que no plantaremos demás.  Por último, hay algunas plantas que no crecen bien desde semilla (las veremos más adelante), en estos casos será mejor utilizar empezar con plantones o esquejes.
  • Con las semillas, ahorramos dinero ya que un paquete de 60 semillas cuesta una fracción de lo que costarían los 40-60 plantones procedentes de éstas.  También sabremos a ciencia cierta el tipo de condiciones a las que han sido sometidas durante su cultivo y nos podemos asegurar de que no hayan sido "forzadas" de forma artificial para crecer más rápido.  Otro buen motivo para plantar semillas en vez de plantones, sobre todo si van a participar niños en la huerta, es poder ser testigo de la magia de la germinación y ver brotar vida donde antes no había.  También hay algunas plantas que no pueden sobrevivir el proceso del transplante (las veremos más adelante), en estos casos será necesario usar semilla en vez de plantones. 
Una vez hemos elegido una opción, ya podemos salir a buscar las semillas o plantones de las hortalizas que hemos decidido cultivar.  Si vamos a utilizar semillas, también tenemos una nueva cuestion:


  • Biológico o no?
Si nuestro huerto va a ser biológico (sin usar pesticidas, herbicidas, abonos ni otros productos químicos) lo lógico es que también sean biológicas nuestras semillas, ¿no?  No obstante, la dificultad de conseguirlas y el alto precio que pueden tener nos obliga a plantear la cuestión de si realmente los beneficios de éstas sobrepasan estas desventajas.
  • La semilla no biológicas tienen las ventajas obvias de ser más baratas, más facilmente disponibles y más variadas en cuanto a tipos de hortalizas.  Solemos poder comprarlas sin salir del barrio y algunas (como aromáticos) hasta pueden comprarse en el supermercado.  Por lo que definitivamente ésta es la opción más cómoda.  Además, los tratamientos fitosanitarios (pesticidas, abonos, etc...) utilizados en la producción de la propia semilla no impiden que la planta que cultivamos de forma ecológica de esta semilla no sea sana y equilibrada. 
  • Las semillas biológicas son algo más difíciles de conseguir ya que para disponer de una buena variedad es necesario contactar con diversos grupos especializados en la agricultura ecológica.  No obstante, esto cuenta como un beneficio ya que el intercambio de experiencias y conocimientos que surge como "efecto secundario" de estos encuentros es mucho más valioso del que se suele tener con el dependiente de la tienda de jardiñería.  También debemos tener en cuenta que la producción masiva de semillas no biológicas y su transporte global por las típicas entidades multinacionales produce una gran cantidad de contaminación.  Por otro lado, no se suele saber dónde han sido producidas las semillas no ecológicas y unas semillas de lechuga producidas en Tailandia por ejemplo pueden no ser las más adecuadas para el cultivo en Madrid.  Una característica común de las semillas ecológicas es que tienen una "denominación de origen", indicando en qué país (y en muchos casos provincia y hasta el nombre de la finca) han sido recogidas.  De esta forma también podemos plantar variedades autóctonas que crecerán estupendamente con nuestro clima, además estaremos cuidando de la biodiversidad nativa de nuestra región.  Casi el motivo más importante es que las semillas no ecológicas provenientes de multinacionales suelen ser del tipo "Híbrido F1", es decir geneticamente diseñadas para no permitir su reproducción del modo habitual.  En estos casos, las semillas de segunda generación que producen las plantas cultivadas a partir de estas semillas no tienen las mismas características como sus "padres" y por lo tanto estaremos obligados a volver a comprar las mismas semillas la siguiente temporada.  Al utilizar una semilla ecológica recogida de la forma tradicional por agricultores locales, estamos haciendo un boicot pasivo a las prácticas poco éticas y ecológicas de estas empresas multinacionales productoras de semillas.  Si queréis ver aún más motivos os recomiendo este artículo excelente de la web www.vidasana.org.
Si finalmente decides optar por usar semillas ecológicas, se pueden conseguir de diversas formas.  Una es participar en un banco o red de intercambio de semillas como el que se acaba de inaugurar en el Matadero de Madrid con la colaboración de Ecosecha.  También se pueden comprar en algunas tiendas, como el supermercado Naturasí y El Testarro en Madrid  Otra posibilidad muy cómoda es comprar las semillas online; algunas tiendas online de semillas son Madre Tierra, Ecotenda, Germisem, Enza Zaden y Plantamus.  Existen algunas organizaciones gubernamentales que se dedican a la recuperación y conservación de semillas locales como el IMIDRA y el INIA, éstas en algunos casos darán una pequeña cantidad de algún tipo de semilla a particulares u organizaciones a cambio de información acerca de su cultivo.  Y por último siempre puedes contactar con huertos urbanos, grupos de consumo o fincas de producción ecológica en tu zona a ver si disponen de más semillas de las que pueden utilizar.

  • Siembra directa vs. Semillero
Ahora que tenemos nuestras semillas, podemos sembrarlas.  ¿Pero debemos comenzarlas en semillero y luego transplantarlas?  ¿O es mejor sembrarlas directamente en la maceta?   Los beneficios básicos de sembrar en semillero son los siguientes: nos permite monitorizar más minuciosamente las condiciones de las plantitas, reduce el tiempo de cultivo de la planta y finalmente permite que la plantita se haga más fuerte que las hierbas adventicias que puedan brotar a su lado.  No obstante, hay algunas plantas que son muy sensibles a daños en las raices producidos al transplantar y por lo tanto se deberán sembrar en la misma maceta en la que llegarán a la madurez.  Si queremos ahorrarnos el trabajo del transplante, también podemos sembrar hasta las plantas recomendadas para semillero directamente en la maceta siempre y cuando nos aseguramos de que tengan el cuidado indicado.
  • Algunas hortalizas comunes que se ven beneficiadas por la siembra en semillero son la calabaza, la cebolla, la lechuga, el pimiento y el tomate.
  • Algunas hortalizas comunes que crecen mejor con siembra directa son la zanahoria, la judía, la remolacha y la espinaca.
Para saber la mejor opción para cada planta, recomendamos investigar un poco acerca de la planta en particular, también pueden servir de ayuda los siguientes artículos de Horturbà e Infojardín.  En caso de emplear semillero, no es para nada necesario comprar semilleros específicos de una tienda de jardiñería ya que se pueden utilizar perfectamente diversos materiales reciclados como cáscaras de huevo, botecitos de yogur, latas de aluminio cortadas por la mitad, tubos de cartón de papel higiénico o de cocina o cualquier otra cosa de un tamaño similar.

Esperamos que estos consejos os ayudarán a la hora de elegir plantones o semillas para vuestra huerta en casa y también para saber qué plantar dónde.  Así que, ¡a plantar ya!  En la próxima entrada miraremos los cuidados que deben de tener las plantas en sus distintas etapas de vida, la mejor forma de transplantar plantitas de semillero a sus macetas finales y soluciones para los problemas más comunes que nos pueden surgir en nuestra huerta urbana en casa.

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