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miércoles, 15 de junio de 2011

La huertita revive con el verano!!

La huerta florece y prospera... tenemos muchas ayudas por parte de hombres fuertes que nos ayudan a regar todas nuestras plantas!

Los tomates estan creciendo mucho, en unas semanas esperamos tener frutos rojos bonitos!






jueves, 26 de mayo de 2011

Principio de la temporada de cosechas

Hola! Ya ha llegado el calor en Madrid, y nuestras plantitas empiezan a crecer y crecer...

La plancha de fresas... Entre los pies, hemos sembrado lechugas para que se ayuden entre ellas

¡Bonitas las fresas, bonitas!

Los rabanos empiezan a crecer

martes, 10 de mayo de 2011

Artículo interesante de Guillermo Prudencio Vergara



A continuación nos hacemos eco de un interesantísimo artículo de Guillermo Pruedencio Vergara en el que se nos menciona y que reproducimos en su totalidad.

¡¡¡Muchas gracias Guillermo!!!

Madrid vuelve a la huerta

La escena es bastante pintoresca. Un grupo de unas veinte personas pone a punto un huerto para la primavera: reconstruyen los bancales de cultivo, arrancan las malas hierbas y recogen algunas lechugas y ajetes que quedaban en el huerto. Esta mañana toca plantar berenjenas, tomates, pimientos… El olor de la tierra removida y el ruido de las azadas crean la atmósfera de calma y tranquilidad que impregna la vida de cualquier pueblo de la España rural. Pero un tren de Cercanías pasa a toda velocidad por encima de nuestras cabezas, devolviéndonos a la realidad. No estamos en la Comarca de la Vera ni en los Ancares leoneses, sino en pleno Madrid, a menos de cien metros de la M-30. La gente que pasa mira a estos „hortelanos urbanos‟ (así les gusta llamarse) con curiosidad, asombro incluso. Desde luego, Puente de Vallecas no es el típico sitio dónde esperarías encontrarte a tantas personas cultivando un huerto. Al final de la Calle de Cerro Negro se levanta un oasis de biodiversidad y tranquilidad en medio de la jungla de asfalto, el Huerto de Adelfas, uno de los muchos huertos comunitarios que han surgido en los últimos años en Madrid.


Es el primer domingo de Abril, y como cada primer domingo de mes, las personas que participan en el Huerto de Adelfas se reúnen con ocasión de la jornada de „Huertas Abiertas‟. “Nuestro objetivo no es conseguir una gran producción, sino tener un espacio al aire libre que pueda ser transformado por las propios vecinos del barrio”, explica José Luis Fernández (más conocido como Kois), uno de los integrantes del Huerto de Adelfas. “Rehabilitamos un espacio degradado y lo convertimos en un punto de encuentro y participación, más allá del uso pasivo que se suele dar a las zonas verdes, en beneficio de los habitantes del barrio y del medio ambiente”, apunta José Luis. El Huerto de Adelfas, creado hace un año por la Asociación Vecinal “Los Pinos”, comparte la razón de ser de otros muchos huertos urbanos comunitarios que han surgido en los últimos años en la ciudad de Madrid: el solar de Antonio Grilo, la Huertita de Tetúan, el Huerto de La Ventilla…

Todos tienen sus peculiaridades, pero entre sus características comunes están que son autogestionados y que apuestan de forma decidida por la agricultura ecológica como forma de alimentación sana, local y respetuosa con el medio ambiente. Aunque en principio pueda parecer una actividad impropia de una gran ciudad, los que la prueban acaban encantados. “He descubierto que cultivar un huerto es una forma maravillosa de desestresarme”, dice Sarah Bailey, una entusiasta hortelana urbana que participa en la Huertita de Tetúan. “El trabajo manual después de un día en la oficina, la sensación de autosuficiencia al preparar comida que he cosechado yo misma y el compañerismo entre todos los que participamos en el huerto… Cada cosa aporta un poco de tranquilidad y felicidad que llevo conmigo entre semana”, explica Sarah.

Aunque el huerto comunitario más antiguo es el de GRAMA y ARBA en la Casa de Campo, se podría considerar que muchos de los huertos madrileños, sobre todo los impulsados desde asociaciones vecinales, surgen a raíz del Huerto de La Piluka (Barrio del Pilar). En el verano de 2006, un grupo de vecinos comienzan las labores de limpieza y acondicionamiento de un pequeño solar degradado, que hasta ese momento era usado como vertedero. “La ilusión y el empeño por crear espacios públicos y participativos en el barrio, que mejoren el tejido social y favorezcan la calidad de vida, se ha conseguido plasmar en este huerto comunitario, construido y mantenido entre todas las personas que se animan a acercarse”, explican en su web. Gracias a su acción transformadora, “donde antes había suciedad y excrementos caninos hoy crecen tomateras, melisas, mentas, coles, flores…”

El espíritu del Huerto de la Piluka, la recuperación espontánea de espacios abandonados para crear zonas verdes y huertos urbanos, tiene su origen en un movimiento surgido en Manhattan en 1973, las ‘Green Guerrillas’. Liz Christy, una artista del Lower East Side, juntó a un grupo de vecinos, amigos y activistas para transformar un solar cerrado en un bullicioso y vibrante jardín comunitario. A partir de este primer jardín y mediante acciones como el “bombardeo” de solares vacíos con semillas, consiguieron expandir el movimiento de los jardines comunitarios por toda la ciudad. En la actualidad hay 700 jardines comunitarios en Nueva York, y el Ayuntamiento continúa cediendo espacios para su creación.

Madrid está muy lejos de esas cifras, a pesar de ser una ciudad con mucha tradición hortícola. “Madrid era una ciudad de huertas, había 300 hectáreas, por lo menos”, comenta Luciano Labajos, jardinero municipal y miembro de Ecologistas en Acción. “La mayor parte de los jardines históricos de Madrid tienen una base de huertas tradicionales previas al jardín, por ejemplo, en la Casa de Campo o toda la ribera del Manzanares, y en el Retiro también había una zona de huertecillas”, explica. Con el desarrollo de la ciudad todas esas huertas se perdieron, y Luciano defiende que “hubiese sido interesante conservar estas huertas, al menos parte de ellas”.

Este retroceso histórico se está revirtiendo, y en los últimos años se ha producido un auténtico “boom” en los huertos urbanos comunitarios. Ya hay más de veinte en toda la ciudad, y no paran de surgir nuevos huertos: los últimos, el de Las Águilas y el de Lucero, además de seis más que hay en proyecto. ¿A qué se debe semejante revolución hortelana? “El creciente interés por lo „eco‟, acompañado por la búsqueda de pasatiempos que cuestan poco o nada (ahora que estamos en crisis), hacen que la gente haya empezado a participar más en huertos urbanos y otras iniciativas parecidas”, opina Sarah Bailey. Sarah apunta también al factor social: “Creo que hoy en día la gente quiere volver a sentirse vecina de un barrio o de una comunidad en vez de pasar toda la vida sin conocer al del piso de al lado, y en ese sentido, los huertos urbanos son una forma divertida de conocer a la gente del barrio.” A pesar de su creciente popularidad, muchas de estas iniciativas siguen teniendo un futuro incierto, al ser difícil contar con espacios públicos adecuados donde ser desarrolladas. Por ejemplo, la Huertita de Tetúan se encuentra en una parcela en venta, y tienen permiso de la dueña para ocuparlo mientras busca compradores, por lo que en cualquier momento podrían tener que abandonarla.


Es igualmente problemático que este tipo de uso del suelo no tenga, por el momento, reconocimiento normativo alguno. Desde su creación, “Esta es una plaza” ha tenido que hacer frente a muchas dificultades por este motivo. Fundado en el marco de un taller de intervención urbana en La Casa Encendida en Diciembre del año 2008, el proyecto pretendía transformar el solar de la calle Doctor Fourquet 24, de propiedad municipal y en desuso desde hace más de treinta años, en un espacio público abierto para todos los vecinos de Lavapiés, con huerto incluido. El Ayuntamiento no renovó la cesión del terreno y acabó ordenando la destrucción de la plaza, acción que provocó la llamada “Revuelta de las lechugas”: llenaron las calles de lechugas, cintas negras de luto en los árboles y esquelas en memoria de las verduras perecidas bajo las palas de las excavadoras. Gracias al revuelo formado, consiguieron reunirse con los responsables del área de Urbanismo del Ayuntamiento, y en Diciembre de 2009 obtuvieron la cesión temporal de la mitad del solar por un máximo de cinco años.

Los esfuerzos por promover estas iniciativas no han contado con apoyo institucional, pero a pesar de ello se han conseguido importantes avances. En Febrero de 2010 se fundó la Comisión de Huertos Urbanos de la FRAVM (Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid). José Luis Fernández, que además de participar en el Huerto de Adelfas es el coordinador de esta comisión, explica que su objetivo era “crear un espacio de referencia para los huertos vecinales, aunar esfuerzos e iniciativas y prestar apoyo para lo que se estaba haciendo en Madrid.” En Marzo de este año se da un paso más y se crea la „Red de Huertos Urbanos de Madrid‟, que busca poner en común las distintas iniciativas, no sólo vecinales, también las asociativas (como „Esta es una plaza‟), y universitarias (como la huerta de la Complutense). En su web explican que son “una red de redes, para que los colectivos que se dediquen a la agricultura urbana de forma ecológica, que sean públicos y comunitarios, tengan un espacio de encuentro y comunicación.”

“También pretendemos conseguir que el Ayuntamiento apruebe un Plan Municipal de Huertos Urbanos, que deberán ser participativos y autogestionados”, añade José Luis. El Ayuntamiento de Madrid ha mostrado en varias ocasiones su disposición a promover este tipo de iniciativas. En Febrero de 2010 Ana Botella, la Delegada de Medio Ambiente, declaró que estaban estudiando cómo dedicar terrenos sin uso a la creación de huertos urbanos. Y un año después, el pasado mes de Marzo, Botella volvió a anunciar que el Ayuntamiento se estaba planteando poner en marcha un proyecto de „huertos de ocio‟, pequeñas parcelas de cuyo cuidado se encargarían jubilados y otros colectivos sociales. Con estos ejemplos se puede deducir que, a pesar de sus supuestas buenas intenciones, el Ayuntamiento no tiene mucha prisa por empezar a trabajar en este tema. Las últimas noticias son que el Área de Urbanismo está estudiando nuevas cesiones temporales de suelo dotacional a asociaciones de vecinos para la creación de huertos, como sucedió con el solar de “Esta es una plaza”, pero nada en concreto.

“El Ayuntamiento últimamente pone un poquito de interés, pero su interés va en función de la presión de los ciudadanos”, opina Luciano Labajos. “Va a depender de los ciudadanos que esto sea un movimiento serio o una anécdota. Es decisivo que en todos los barrios surjan colectivos que quieran trabajar para consolidar los huertos urbanos”, sostiene Labajos. “El Ayuntamiento tiene que ceder parcelas, realizar procesos formativos y enmarcar los huertos comunitarios en el resto de políticas públicas con las que tienen relación, como participación y Medio Ambiente”, indica José Luis Férnandez.

Incomprensiblemente ignorados por el Ayuntamiento, los huertos comunitarios son alabados por los expertos en urbanismo y medio ambiente por los beneficios que conllevan sobre la vida en la ciudad. Son una herramienta que puede satisfacer de manera simultánea múltiples necesidades, demandas y problemas del entorno urbano, entre otras: recuperación de espacios degradados, aumento del interés y la responsabilidad por el buen uso y mantenimiento de las zonas verdes del barrio, experiencias de participación ciudadana novedosas e inclusivas, generación de nuevos espacios de encuentro y convivencia, educación ambiental para implicar a la ciudadanía hacia la sostenibilidad… José Luis Fernández va un poco más allá: “En el futuro viviremos una más que probable crisis energética y el impacto del cambio climático, y por extensión habrá que cambiar muchos de los estilos de vida asociados al sistema actual. En ese escenario, la agricultura urbana se puede convertir en un elemento estratégico para garantizar la transición social, abasteciendo en un porcentaje elevado a las propias ciudades, dotándolas de cierta autonomía, o soberanía alimentaria, de la que ahora no disponen”.

Teniendo en cuenta sus beneficios sobre la vida urbana, resulta lógica la importancia que se les ha dado a estos espacios en otras grandes ciudades europeas, mucha mayor que la que tienen en Madrid, sobre todo a nivel institucional. En París, por ejemplo, el Ayuntamiento facilita la creación de jardines comunitarios desde la aprobación en 2003 de la ‘Charte Main Verte’, entendiendo el jardín como un espacio dónde llevar a cabo prácticas sostenibles y un refugio de biodiversidad, y también como lugar de encuentro entre generaciones y culturas dentro del barrio. El Ayuntamiento ofrece apoyo y cede el terreno de forma temporal a asociaciones ciudadanas mediante la firma de una especie de contrato, con el que la asociación se compromete a cumplir ciertas exigencias: entre otras, deben abrir el jardín al público dos medias jornadas a la semana con algún miembro de la asociación presente, organizar al menos un evento público por estación o mantener el jardín en buen estado de manera sostenible (cultivo sin fertilizantes ni pesticidas). Ya han surgido casi 100 jardines a partir de esta iniciativa, lo que constituye todo un éxito y un ejemplo a seguir.

En Londres también han apostado fuerte por los huertos urbanos comunitarios con el proyecto 'Capital Growth', que da respuesta al movimiento ciudadano que venía reclamando la creación de espacios verdes en la ciudad. El objetivo es “ayudar a los londinenses a transformar la capital mediante la creación de 2.012 nuevos espacios de cultivo antes del final del año 2.012.” La campaña ofrece apoyo técnico y material a asociaciones o grupos de vecinos que pretendan cultivar sus propios huertos, tanto si tienen terreno disponible como si no. De momento están lejos de su objetivo, con 932 huertos, pero los números siguen siendo impresionantes.

Pero no hay que irse tan lejos para encontrar ciudades que apoyan la agricultura urbana y ecológica. El Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid, en el área metropolitana de la capital, impulsa desde el año 2008 la creación de huertos comunitarios en espacios degradados, además de iniciativas de agroecología. Una de esas iniciativas es la de la asociación “Amor a la Tierra”, que se centra sobre todo en el aspecto de la soberanía alimentaria y en la producción y el consumo local. “Le quisimos dar una vuelta de tuerca más al concepto de agricultura ecológica añadiendo premisas de cercanía en las producciones”, comenta Sergio García Torres, miembro de la asociación. “¿De qué sirve que un tomate sea ecológico si se ha producido a 2000 kilómetros de donde se consumirá?”, se pregunta Sergio. “La contaminación generada del transporte hace que nos planteemos su viabilidad como producto ecológico. Sin duda, lo ecológico es también lo local”, sostiene.

Otra de las grandes posibilidades que ofrecen los huertos urbanos es la educación ambiental, en especial si se une con la formación de los más pequeños. El Ayuntamiento de Madrid ha apoyado esta herramienta a través de la creación de la „Red de huertos y jardines escolares‟, a la que ya se han adherido 49 centros escolares. Esta red es parte del programa “Educar hoy por un Madrid más sostenible”, un proyecto que busca llevar la temática medioambiental a los colegios públicos madrileños. El programa considera al huerto escolar como “un recurso pedagógico y una oportunidad para el desarrollo de actitudes y comportamientos de afecto hacia el medio.”
El CEIP Pablo Picasso (Hortaleza) es uno de los colegios que ha conseguido insertar el cuidado del huerto en la formación escolar. “La mayoría de los niños de las grandes ciudades no saben lo que es un huerto ni los trabajos que se desarrollan en él hasta que llegan las frutas y verduras a la tienda”, explica la directora del centro. “Algunos alumnos pequeños se sorprenden cuando ven los tomates en las plantas. „Tomates como en Carrefour…‟dicen boquiabiertos.” La acogida de este tipo de actividades es muy buena, pues según comenta, “a los niños les encanta trabajar en el huerto, y a sus padres que lo hagan”. Entre los beneficios del huerto escolar, la directora del centro destaca que “los niños se conciencian sobre el cuidado del medio ambiente, pero no sólo eso, también sobre la necesidad de tener una alimentación sana, ecológica y rica en vitaminas y nutrientes.”

De un carácter más reivindicativo son los espacios de cultivo que han surgido en varias de las universidades públicas madrileñas. El más veterano es el huerto del Colectivo Kybele, asociación pionera en el estudio de la agroecología en España que pertenece a la Escuela de Ingenieros Agrónomos de la Universidad Politécnica. “Pretendemos reivindicar un aprendizaje colectivo paralelo a la institución reglada universitaria, donde tengan cabida distintas maneras de ver la vida rural y la producción y consumo de alimentos”, indica Hugo, uno de los socios de Kybele. “Previamente no había hueco para un huerto en la universidad, nosotros como colectivo reivindicamos el espacio en el año 2005, aprovechando una escombrera abandonada junto a las obras de la última expansión del Palacio de la Moncloa”, explica.

También hay huertas en la Universidad Autónoma, en la de Alcalá y en la Complutense. Esta última se fundó hace muy poco tiempo, en Noviembre de 2010, bajo el nombre de Huerta Agroecológica Comunitaria de “Cantarranas”. Según explican en su web, se trata de “un espacio de acción y socialización, para aprender a producir alimentos sanos, ganar terreno a la ciudad, contribuir a la recuperación de la biodiversidad cultivando y reproduciendo variedades locales, a la vez que intercambiamos experiencias personales, trabajo colectivo, respeto por la diversidad y amistad.” La Huerta de Cantarranas participa en la Red de Huertos Urbanos de Madrid, y seguramente las iniciativas universitarias cumplan un papel importante en la expansión y consolidación de esta corriente "hortelana" que recorre la ciudad. Poco a poco se imponen nuevos hábitos y nuevas formas de entender la vida, en mayor armonía con la naturaleza. Una vida que tiene más en cuenta al entorno, una vida más cercana a la huerta.

Por Guillermo Prudencio Vergara

viernes, 11 de febrero de 2011

Diseños de jardín

En estos días todos estamos planificando vuestras plantaciones para primavera y para que no todos nuestros huertos sean iguales me parece buena idea fomentar nuestra creatividad.  Por lo que os pongo más abajo unos distintos diseños de jardín que podéis usar como inspiración a la hora de distribuir nuestras plantaciones.  Por supuesto el estilo "tradicional" (en filas o bancales) tiene su encanto pero los siguientes también pueden ser interesantes.

Jardín contemporáneo:
Común en grandes ciudades, azoteas y parques, el jardín contemporáneo mezcla las plantas con elementos artísticos, modernos y urbanos como esculturas, fuentes y el propio entorno del jardín.  Estrechamente ligados a la arquitectura por su cuidadoso diseño y planificación, pueden darnos la oportunidad perfecta para combinar la horticultura con la creatividad artística.  Algunos puntos comunes son el uso de materiales industriales (hierro, cemento, acero, grava, etc...), formas geométricas y un uso minimalista de la vegetación que permite ver claramente la forma del jardín.

Potager:
"Potager" es la palabra francesa para "huerto", no obstante los potagers suelen tener también más importancia estética y estar ubicados cerca de la puerta de la cocina.  Inspirados por los jardines formales franceses como los de Versaille, suelen incorporar muchos flores y aromáticos en su diseño.

Jardín de reciclaje:
El jardín de reciclaje pretende ser funcional, ecológico y estético a la vez.  Podemos utilizar cualquier tipo de contenedor que nos parece interesante u original, llenarlo con sustrato y plantar cosas dentro.  Sólo nos limitará el tamaño de cada objeto y el espacio que tenemos pero incluso en los espacios más reducidos hay sitio para una pecera antigua de la que brota unas lechugas.

Jardín japonés:
Los jardines japoneses suelen tener diseños que imitan la naturaleza a la vez que atraen la atención ciertos elementos dramáticos o estéticos.  Algunos elementos comunes en muchos jardines japoneses son el agua, las piedras (limpias o cubiertas de musgo), linternas y alguna casa de té o cabaña en el centro desde la cual se puede disfrutar del jardín.  Se suelen plantar muchas especies juntas, prestando especial atención al juego entre plantas de hoja caduca (como el arce) y de hoja perenne (como el pino).

Jardín vertical:
Uno de los jardines más atractivos e inovadores es el jardín vertical, que en un espacio muy reducido permite tener una buena cantidad de plantas.  Aunque no todas las hortalizas se pueden adaptar bien a este tipo de plantación, las lechugas, aromáticos y otras plantas de hoja son ideales.  También se pueden "entrenar" a plantas con viña (calabacín, algunas judías, etc...) a una otra estructura vertical para que ocupen muy poco espacio y crean una valla de follaje.
Cottage Garden:
El jardín quintesencialmente inglés, el Cottage Garden o jardín inglés desprende encanto rústico de cada una de sus flores y arbustos exuberantes.  Aunque las plantas florales son las estrellas de este tipo de jardín, también existen muchas plantas comestibles con follaje o flores atractivas que se suelen incorporar a la combinación de diseño informal, materiales tradicionales y plantaciones densas que caracteriza este tipo de jardín.


Bueno, esperamos que encontréis inspiración con estas fotos y enlaces, ¡tenemos ganas de ver cómo os van quedando los huerticos!

domingo, 12 de diciembre de 2010

Huerta de diciembre

Llegó diciembre y la huerta va estupendamente, hoy hemos aprovechado el buen tiempo para quitar malas hierbas, remover el compost y plantar algunas espinacas y lechuguitas que había en el semillero.  Además ha habido suficientes espinacas, escarola y rúcula para varias ensaladas!  Aquí pongo algunas fotos para que veáis lo bien que va:
Escarolas, repollo, aloe, espinacas, lechugas y un duende de jardín ;-)

 Rúcula italiana; he cogido una buena cantidad para mi cena esta noche.  Está riquísima, más sútil e interesante que la rúcula que se compra en el super.

Col lombarda y lechuga roja; el bancal de colores!

Las ortigas que encontramos creciendo las transplantamos aquí para que cuando sean grandes podamos usarlas para purín... y detrás está nuestro madroñito!

Coles y espinacas, con cebada y habas al fondo.

 Pues no hace falta decir más, ¿no?

Nuestra puerta está abierta todos los domingos de 18:00 a 20:00, ¡nos encantaría conoceros!

lunes, 22 de noviembre de 2010

Un gymkhana verde en Arganzuela

El domingo fue un día muy verde ya que quedamos con nuestr@s amig@s de Asociación Germinando y vari@s vecin@s del barrio madrileño de Arganzuela a impulsar planes para un huerto urbano en la zona.  Hicimos varias actividades para investigar el sitio y descubrir sus particularidades, concienciar a l@s vecin@s acerca de la posibilidad de construir un huerto urbano en la zona y finalmente embellecer la zona, que es un descampado lleno de matorrales y alguna higuera al lado de las antiguas vías del ferrocarril.  Os dejamos las fotos más abajo, si estáis interesad@s en participar o impulsar este huerto urbano podéis mandar un mail a  aporunhuertoenarganzuela@gmail.com.

 Preparando lechuguitas para dejar por el barrio, concienciando a l@s vecin@s!

 Cuántas lechuguitas...

 Lechuga busca hogar... más tarde vimos niñ@s del barrio con 3-4 lechuguitas cada uno!

 Preparando el terreno para plantar aromáticos autóctonos (lavanda, romero y tomillo) y así recuperar el suelo!  De paso hacemos un corredor superagradable (e inesperado) en este descampado abandonado.

 Trabajando en la montaña de aromáticos...

 Disfrutando del nuevo corredor aromático!  A ver si también les gusta a l@s vecin@s...

¡¡¡Vecin@s de Arganzuela, os invitamos y animamos a participar en este nuevo proyecto y seguir con el sueño!!!

domingo, 21 de noviembre de 2010

El huerto de la Ventilla se prepara para el otoño

Hace unos 5 meses fuimos a ver por primera vez el Huerto de la Ventilla, otro proyecto interesantísimo de huerto urbano en un solar mucho más grande que el nuestro.  Ayer hemos vuelto para ver cómo están preparando el huerto para el otoño y hemos aprovechado para sacar unas fotitos, esperamos que os gusten!

¡Acelgas invasoras!  En este caso, la acelga se ha espigado pero sigue produciendo un montón de hojas para comer en caldo o salteadas... ¡Qué ricas!

 Esta "mandala" de aromáticos está basada en un diseño Navajo y da un toque místico al huerto.

 Los últimos tomates tardan tanto en madurarse que yo (como buena sureña estadounidense que soy) les he recomendado aprovecharlos preparando unos tomates verdes fritos.

¡Repollos!  Qué bonita forma tienen, como una rosa verde que embellece aún más el huerto.

Entre cebollas y tagetes (ambos buenos para ahuyentar insectos hambrientos) se espían los últimos pimientos de la temporada, no cambiarán de color pero saben igual de bien verdes que rojos.


Os animamos a visitarlo para ver lo que los vecin@s de La Ventilla están logrando entre todos, está apenas a 5 minutos andando desde Plaza de Castilla!

Ver mapa más grande

viernes, 19 de noviembre de 2010

jueves, 18 de noviembre de 2010

El día sin compras

El próximo viernes 26 noviembre es el día sin compras!  Esta celebración fue fundada por el artista canadiense Ted Dave y promovida por la revista Adbusters y los participantes se abstienen de comprar nada durante 24 días.  Se celebró por primera vez en Vancouver, Cánada en septiembre del 1992.  Según Greenpeace, "simboliza la búsqueda de alternativas que nos permitan superar un modelo de consumo que se ha mostrado insostenible social y ambientalmente."

En Estados Unidos, el día después del Día de Acción de Gracias (el cuarto jueves de Noviembre) se denomina "Viernes negro" ya que es tradicional comprar la mayor parte de los regalos navideños en ese día.  Es uno de los días que más se compra en este país.  Como protesta en contra de los hábitos de consumo actuales estadounidenses, mucha gente ha decidido resistir este consumerismo sin sentido y desgaste inútil de recursos naturales celebrando el día sin compras o Buy Nothing Day (BND)
¿Por qué celebrar el día sin compras?
  • Resistir la tentación del consumerismo sin necesidad ni sentido.
  • Protestar contra un modelo de consumo que se ha demostrado ser insostenible económicamente y ecológicamente.
  • Expresar nuestro descontento con el sistema socioeconómico hegemónico.
  • Ahorrar dinero.
  • Utilizar menos recursos naturales.
  • Pasar más tiempo con nuestros seres queridos.
¿Cómo puedes unirte al día sin compras?
 
Eventos en Madrid
  • Lunes 22 de noviembre. IV Jornadas Huerta y ciudad: ¿Cómo planificamos nuestro huerto?  La Casa Encendida, Aforo limitado. Se ruega confirmación. T 91 506 38 83.
  • Martes 23 de noviembre. Recorrido por alternativas de consumo en Lavapiés, Madrid.  Inicio en “Esta es una plaza”, c/ Doctor Fourquet 24 a las 18,30h.

  • Miércoles 24 de noviembre. IV Jornadas Huerta y Ciudad: ¿Los huertos urbanos en Madrid una realidad que está creciendo? La Casa Encendida, Aforo limitado. Se ruega confirmación. T 91 506 38 83.

  • Jueves 25 de noviembre. Proyección de la película “Oro Negro” y posterior debate: “Soberanía alimentaria y sociedad de consumo global”, a las 20h en los Cines Golem (C/ Martín de los Heros 14). Entrada gratuita. XI Ciclo de Cine Foro organizado por Economistas sin Fronteras en colaboración con Plataforma 2015 y más, Ecologistas en Acción y ATTAC.

  • Viernes 26 de noviembre. Cine Fórum. "China Blue" 19h. Centro de Minusválidos de Pinto. A 5 min de la estación de tren.
  • Viernes 26 de noviembre. Talleres, a las 18,30 en La Tabacalera (C/ Embajadores 53)
    • Taller de huertos urbanos a cargo del Huerto de La Tabacalera.
    • Taller de apaños textiles.
    • Taller “Cómo crear alternativas de consumo y no morir en el intento”.
      • Plazas limitadas, inscríbete mandando un correo electrónico a diasincompras2010@gmail.com e indícanos tu nombre, teléfono y el taller que eliges.
    • Monólogo de Fernando Cembranos: “¿Es posible ser ecologista sin neurosis?”, a las 21h en La Tabacalera (C/ Embajadores 53).
    • Teatro social “Papel de cactus”, a las 21,30 en La Tabacalera (C/ Embajadores 53).
  • Sábado 27 de noviembre. Charla. "Sociedad de consumo, publicidad y contrapublicidad". 19 h. Centro de Minusválidos de Pinto. A 5 min de la estación de tren. Ponentes: Comisión de consumo de Ecologistas en Acción. 
  • Domingo 28 de noviembre. Taller de jabones y cremas ecológicas. 12h. Plaza Redonda de El Ejido (Frente a la Iglesia), Pinto.
  • Domingo 28 de noviembre.  Grupo de huerto ecológico y taller de manualidades recicladas.  17h. La huertita de Tetuán. 
¿Quieres saber más?

sábado, 13 de noviembre de 2010

Taller "Green Guerilla" en la Tabacalera de Lavapiés


Taller “Green Guerrilla” en el Huerto

Nombre de los talleristas: Momo, José, Diego, María, Óscar, Egatia, Jorge, Carol y Almu.
Eje de Tabacalera: Huerto
Día: 21 de noviembre 2010
Horario: 11:30-13.30
Lugar: Huerto Tabacalera, patio este.
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viernes, 12 de noviembre de 2010

1er Encuentro Madroñosfera


El jueves 11 noviembre por la tarde hemos participado en el primer encuentro Madroñosfera organizado por Bea del Blog de Tetuán y Sarah de Cheap in Madrid.  Ha sido una primera toma de contacto para varios bloguer@s que escriben sobre Madrid para poder conocernos en persona y compartir inquietudes, consejos e ideas.  Según Informativos de Telecinco, es "una iniciativa "totalmente independiente y ciudadana" a la que está invitado todo aficionado a postear sobre la capital."

Durante el encuentro hemos dado a conocer tanto el proyecto de la huertita como el blog y nuestras acciones en otras redes sociales (Facebook y Twitter).  Además hemos conocido a muchos blogs madrileños interesantes de ocio, historia, cultura, urbanismo, arquitectura, diseño y más; ¡os animamos a echar un vistazo al apartado "Enlaces Madrileños" de la barra lateral derecha de nuestro blog para conocerlos!

Más abajo os dejo la nota de prensa oficial redactada por Sarah Abilleira


Ayer, a partir de las siete de la tarde, el centro Tetuán Punto Joven acogió el “Primer Encuentro Madroñosfera”, una iniciativa “independiente y ciudadana” impulsada por dos blogueras, Bea Burgos (El Blog de Tetuán) y Sarah (The Cheap in Madrid) con el fin de reunir a los blogueros más representativos que expresan e informan sobre la ciudad de Madrid.

Con un enorme éxito de convocatoria, más de veinte blogs especializados en el arte, la cultura, la tradición y la actualidad de Madrid, se dieron cita para exponer sus proyectos y debatir sobre el desarrollo de la ciudad, además de discutir sobre problemas significativos como el estado de algunas calles, la falta de espacios urbanos o el retroceso como consecuencia de la destrucción de patrimonio cultural de la historia madrileña.

Gracias a la motivación y colaboración de todos los blogueros participantes, la cita de ayer convirtió este encuentro en una importante plataforma de expresión e innovación. Por lo que una vez al mes, con el mismo nombre aunque bajo un lema diferente cada vez, el “Encuentro Madroñosfera” seguirá abriendo
sus puertas a nuevas iniciativas para desarrollar diferentes proyectos que promuevan, mejoren e impulsen la imagen y la calidad de la ciudad de Madrid.

Sarah Abilleira -- Prensa

Amable González -- Fotografía
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Pronto esperamos celebrar un segundo encuentro y posiblemente establecer un directorio público de todos los blogs participantes, seguro que con tantas ideas y tanta pasión llegamos a hacer grandes cosas!

martes, 9 de noviembre de 2010

Hortalizas de otoño: la espinaca

Espinacas (Familia Chenopodiaceae, Nombre científico Spinacea oleracea L.)

La espinaca es una hortaliza de hoja procedente de Asia (probablemente Persia) que fue introducida a Europa vía España hace unos 1000 años por los Moros.  En el siglo XVI, Caterina de Medici trajo varias recetas utilizando espinacas a Francia tras casarse con el rey Enrique II y fue por eso que muchas recetas francesas con espinacas se llaman "a la florentina".

Es una planta anual, es decir que se tiene que plantar una vez al año, tiene un crecimiento muy rápido (se pueden empezar a cosechar las hojas entre 30 a 45 días desde su siembra) y crece muy bien en sombra y con bajos temperaturas por lo que es el cultivo ideal para el huerto de otoño.  No requiere cuidados especiales y se pueden cosechar las hojas según maduran por lo que unas pocas plantas son suficientes para una ensalada de tamaño familiar cada tres o cuatro días.


Para que la espinaca crezca bien necesita temperaturas entre los 0º y los 20º.  Puede sobrevivir a temperaturas más bajas, aunque si se sostienen durante varios días se pueden producir lesiones foliares y el crecimiento se detendrá.  A más de 10º bajo cero las plantas están en peligro de morir.  Con temperaturas más altas que 20º la planta entra en su fase reproductora y se espiga, además las semillas no se germinarán por encima de 25º.

Aunque la espinaca no es muy necesitada respecto a cuidados especiales, sí que necesita un suelo rico en nutrientes y con buen drenaje, lo que se puede conseguir añadiendo humus (materia orgánica en descomposición) y arena al suelo donde se plantará.  Además crece mejor con un suelo suelto y profundo por lo que habrá que cavar o soltar la tierra antes de plantarlas o plantarlas en una maceta más profunda que para lechugas (por ejemplo).  También necesita un suelo que siempre esté húmedo (aunque no se debe dejar encharcar nunca el agua), por lo que conviene tener algún tipo de acolchado para no tener que regar todos los días.

Como requiere bastante nitrógeno, es buena práctica plantar espinacas donde antes ha habido leguminosas o plantar alguna leguminosa (guisantes, habas, trébol) en conjunto con ellas, ya que las leguminosas fijan nitrógeno en el suelo.  De hecho, podríamos aprovechar el espacio entre leguminosas de verano como judías para plantar espinacas más temprano de lo normal.  Las matas de judía protegerán a las jóvenes espinacas del sol para que no sufran tanto calor y cuando se mueran las últimas judías las podemos usar como acolchado para las espinacas.  También puede ser buena práctica combinar la plantación de espinacas con cebollas o ajos para ahuyentar determinados insectos.

Para aprovechar estas necesidades, en la huertita hemos preparado un bancal elevado incorporando una fina capa de compost en los primeros 1 o 2 centímetros de tierra, asegurándonos también que la tierra no esté apelmazada y que tenía una profundidad de por lo menos 30 centímetros.  Luego hemos empezado a sembrar las primeras plantas de espinacas en semillero a finales de septiembre, las hemos transplantado a los bancales a mediados de octubre y ahora están creciendo tan bien que estamos cosechando las hojas cada dos o tres días para comer en ensaladas.  También estamos buscando alguna variedad veraniega que se siembra en invierno para cosechar desde primavera hasta principios de verano.

Se consumen las hojas o bien frescas en ensalada o bien hervidas o cocinadas al vapor.  Las hojas se deben consumir en pocos días desde su cosecha pero se pueden congelar en bolsas de plástico para cocinar fuera de temporada.  Son ricas en proteína, fibra vitamina A, vitamina C y vitamina K, pero no son tan altas en hierro como pensábamos todos de niños viendo Popeye.  El "mito" del contenido alto en hierro proviene de un error del científico E. Von Wolf en el año 1870, cuando multiplicó por diez la cantidad de hierro al colocar mal una coma en su cálculo.

Aquí os dejamos unas recetas para preparar esta verdura tan deliciosa y sana:
También os invitamos a leer más acerca de las espinacas en los siguientes enlaces:

sábado, 30 de octubre de 2010

Creciendo bajo la lluvia...

Ya llegaron las lluvias de otoño y las plantas de la huerta están encantadas con el fresquito y el agua!  Hoy hemos pasado para ver qué tal iban y nos han sorprendido con cuanto han crecido en estas semanas, cada día que pasamos son más grandes, más verdes y más fuertes.  Os dejamos unas fotitos para que veáis cómo va la huertita en estos días.

Nuestro bancal redondo va enverdeciendo cada día; dentro de poco podremos recoger las semillas de la albahaca y la caléndula debería de empezar a florecer en un par de semanas!

Aquí podéis ver el nuevo miniinvernadero, hemos reciclado una estantería de casa y la hemos forrado con plástico de burbujas que hemos encontrado en un container.

Ya está protegiendo a plantitas de lechuga y espinacas del frío y del viento:

Este col tiene una pinta espectacular:

Al lado de la calle, hierbabuena, lechuga, rúcula, grelos, cebollas y repollos comparten varios bancales y macetas improvisadas.

El duende vigila las escarolas para ver que no les pase nada.

Los pimientos siguen pensando que estamos en verano!

Empiezan a salir las primeras plantitas de guisantes al lado de los coles lombarda, dentro de poco habrá que construir un soporte.

Vaya espinacas más guapas... y más ricas!  Cada pocos días nos llevamos las hojas más grandes para comer en una ensalada.

Verde, verde y más verde; aquí se ven los tres bancales principales:

El bancal en frente tiene un abono verde de cebada, trébol y habas que ayudan a mejorar el suelo.  Así en primavera cuando plantemos allí los tomates, pimientos, berenjenas y calabazas éstas tendrán todos los nutrientes que necesiten!